
Amo a esta preciosura

Me he preguntado despues de escuchar a varios amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc. Hablar cosas enredadas, frases descompuestas, a veces extrañas... en fin. ¿Estaran realmente peinando la muñeca? como diria un buen Chileno a las personas que pelan el cable como tambien diria un buen Chileno... yo creo que no, mi teoria es que son los momentos de expresión máxima de una persona, es el lenguaje mas puro que emite el cerebro, es bueno escuchar a la gente, eso va mucho conmigo, aunque para algunas personas no es mas que un derroche de tiempo, porque sus oidos solo escuchan conversaciones coherentes y de asuntos comunes.
Morrissey - Suedehead
TRASH - SUEDE
Tal vez, tal vez sea la ropa que llevamos,
los brazaletes sin estilo o el tinte en nuestro pelo,
tal vez sea nuestra locura.
Tal vez, tal vez sea nuestras ciudades en ninguna parte,
nuestros sitios de nada y nuestros sonidos de celofán,
tal vez esto es nuestra soltura.
Porque somos la basura, tu y yo
somos la basura sobre la brisa,
somos los amantes en las calles.
Solamente basura, yo y tu.
Está en todo que hacemos,
está en todo que hacemos.
Tal vez, tal vez sean las cosas que decimos,
las palabras que hemos oído y la música que tocamos,
tal vez sea nuestra ordinariez.
Ah tal vez, tal vez sean los momentos que hemos tenido,
los días perezosos y las manías y las modas,
tal vez sea nuestro dulzor.
Porque somos la basura, tu y yo,
somos la basura sobre la brisa,
somos los amantes en las calles.
Solamente basura, yo y usted.
Está en todo que hacemos,
está en todo que hacemos.

La historia comienza con la imagen de una niña llamada Sofía, sentada en un banco al aire libre aburrida junto a su tía Carolina. Repentinamente, aparece junto a ella un conejo Verde, vestido de chaqueta, que corre murmurando que llega tarde, mirando su reloj de bolsillo. Sofía se interesa por él y decide seguirlo e incluso entrar a su madriguera, por donde cae durante mucho tiempo recordando cosas que aprende en su casa de Talagante y preguntándose si algún día llegará al suelo. Tras hacerlo, entra en un mundo de absurdos y paradojas lógicas. Se encuentra con una pequeña botella, la primera de varias que encontraría en su aventura, que sólo dice «Bébeme», lo que Sofía hace atraída por la curiosidad.
Después de crecer varios metros por efecto de la poción comienza a llorar de desesperación, y sus lágrimas inundan toda la habitación donde se encuentra. Consigue otra botella que la encoje hasta menos de su tamaño habitual, y así nada en sus propias lágrimas a través de una pequeña puerta para salir de la habitación y llegar al exterior. Aquí se encuentra con animales que están a la intemperie en el mar que han creado las lágrimas de Sofía.
Su aventura continúa con más extraños sucesos: queda atrapada en la casa del conejo Verde; conoce a un bebé que llora constantemente y que de pronto se convierte en un cerdo; ve, entre el follaje de un árbol, la sonrisa que desaparece de un extraño gato; se encuentra con animales que están en una perpetua fiesta de té, o que la felicitan por ser éste el día de su no-cumpleaños; juega al criquet, siendo los instrumentos del juego animales, y los jugadores integrantes de una baraja de naipes inglesa antropomórficos; va a la costa donde se encuentra con personajes aún más extraños...
Finalmente llega a la corte de la Reina de Corazones, que la juzga por haber robado algunas tartas, y por ello insiste en que cuando sea declarada culpable se le corte la cabeza. Cuando el juicio llega a su fin la corte entera se sume en un gran desorden, y en el punto más alto de la historia, Sofía despierta confundida bajo un árbol, junto a su tía Carolina: todo se trataba de un sueño.



